Imagen de portada: Después de 49 días de hospitalización, los cónyuges chinos, los primeros casos comprobados de coronavirus en Italia, abandonaron Spallanzani en Roma.

¿Por qué el nombre “Virus PCCh” (Partido Comunista chino) tiene que quedar en la historia de la humanidad?

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El Virus PCCh ha generado una tragedia sin precedentes en Italia, al menos desde la peste negra. Este país europeo se transformó en la nación con más afectados por coronavirus del continente: con 159.516  infectados y 20.465 fallecidos, hasta el día de hoy.

¿Cómo pudo Italia llegar a esta tragedia? ¿Cómo experimentó, repentinamente, una explosión de contagios? ¿No había suficientes señales? ¿Por qué las autoridades no encendieron el “alerta urgente” a tiempo, por ejemplo cuando a fines de enero llegó una pareja de chinos proveniente de Wuhan?

Ahora ya todos sabemos que esta pandemia, que está causando una inmensa cantidad de muertos, se originó por el encubrimiento del Partido Comunista chino (PCCh), que fue apoyado inescrupulosamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El PCCh no divulgó la verdadera fuente del virus ni la grave situación de la epidemia en Wuhan, haciendo caso omiso al peligro que esto representaba para todo el mundo. 

Pero, a su vez, el gobierno de Italia tampoco tomó las precauciones correspondientes a pesar del hecho de que el norte del país está lleno de chinos que viajaron a fin de año a China para celebrar el Año Nuevo Chino. Un dato concreto es que la mayoría de los chinos que viven en Italia provienen de la ciudad de Wenzhóu, que fue la segunda en ser bloqueada por el régimen comunista. Un gran número de personas contagiadas de Wenzhóu trabajan habitualmente en Wuhan y habían vuelto a su ciudad para celebrar el Año Nuevo Chino.

Los medios de Taiwán usaron la palabra “romántica” para describir la actitud de Italia después de anunciar las medidas para enfrentar una posible epidemia. Asimismo, la TV de Taipéi señalaba el peligro del esparcimiento del coronavirus por la gran cantidad de inmigrantes chinos en el norte de Italia que trabajan en numerosas fábricas textiles (en algunos pueblos italianos el 30 % de la población es de origen chino) que viajaron para fin del año y luego volvieron a Italia. Pero, aun más, los medios taiwaneses mostraban cómo los jóvenes, a pesar del cierre de escuelas, se seguían reuniendo en las calles en grandes grupos, mientras la gente se quejaba por no poder juntarse a tomar café en los bares, y se seguían abrazando y besando. Tampoco se canceló el carnaval.

Estas acciones dejaron “sin palabras” a los taiwaneses, quienes se encontraban en medio de una batalla nacional para prevenir una epidemia. No entendían el desinterés, la poca precaución y la resistencia de los italianos a la aplicación de nuevas reglas para evitar el esparcimiento del virus. Parecía, en efecto, que el cambio de hábitos era la preocupación más grande de los italianos. ¿Acaso fue este tipo de actitud “romántica” la que dejó una enorme brecha para que el virus se propague sin impedimentos?

¿Italia también le mintió a su pueblo?

Las autoridades italianas, al parecer, también ocultaron lo que realmente estaba pasando, precisamente por su cercanía al PCCh. En efecto, la existencia del coronavirus y la posibilidad de una epidemia no fue una sorpresa para la nación europea, sin embargo los funcionarios no tomaron medidas estrictas de prevención cuando la situación lo ameritaba. Hay suficiente evidencia que demuestra que la demora en actuar representó prácticamente un encubrimiento.

El Jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli, fue designado por el primer ministro, Giuseppe Conte, para liderar los equipos de trabajo ante la emergencia del coronavirus. Borrelli dio una conferencia de prensa en Roma el 23 de febrero de 2020. En esa oportunidad, un reportero de La Repubblica preguntó: “…si existen previsiones de datos históricos de este contagio. En China está disminuyendo, ahora explota entre nosotros, ¿hay predicciones sobre alguna onda de contagio?”.

Borrelli respondió: “La estructura sanitaria todavía no ha podido detectar quién es el ‘paciente cero’, todavía no hemos podido individualizarlo y por lo tanto es difícil formular previsiones de su esparcimiento, la única medida concreta válida de adoptar fue la de cerrar este territorio”.

El paciente cero

No se ha podido “individualizar” quién fue el paciente cero, dijo Borrelli. Esta es la respuesta del responsable del gobierno ante la crisis. ¿Acaso él no conocía los casos de los pacientes 1 y 2, que se enfermaron el 29 de enero y habían llegado a Milán desde Wuhan el 23 de enero, un día después del cierre de esa ciudad? Un informe reveló que estas personas estuvieron  hospitalizadas durante 49 días. Es decir que todavía estaban internadas cuando Borrelli, el 23 de febrero, expresó su preocupación por no poder encontrar al “paciente cero”.

¿Qué es un “paciente cero”?

El “paciente cero” es la primera persona que tiene una enfermedad infecciosa y tiene la posibilidad de comenzar a propagar el virus. El “paciente cero” puede ser el primer caso o “paciente uno” aunque también pueden ser dos personas diferentes: el “paciente cero” puede no presentar síntomas, mientras que el “paciente uno” sí los tiene. 

El “paciente cero” y el “paciente uno” son absolutamente claves en el estudio de una enfermedad contagiosa porque aportan datos trascendentales sumamente necesarios para que los médicos y expertos de epidemiología puedan orientarse en qué medidas de prevención se deben tomar para prevenir un eventual esparcimiento del virus. La detección del “paciente uno” también puede servir de “puente” para llegar a la fuente: el “paciente cero”.

Cuando se cree que el “paciente uno” posiblemente no es el “paciente cero”, hay que recurrir a su historial para encontrar al “paciente cero”. ¿Cuándo se enfermó? ¿Dónde estuvo? ¿Con quién estuvo en contacto en las últimas semanas? Todos esos datos son sumamente relevantes para localizar la fuente o al “paciente cero”, combatir la propagación y avanzar en el desarrollo de medicinas. 

Esa pareja china -una mujer identificada como Hu Yaming y su esposo- que se enfermó el 29 de enero en Italia, salió de Wuhan el 22 de enero, un día antes del cierre de la ciudad y pudo volar al extranjero. Llegó a Milán el 23 de enero. Estuvo 6 días viajando por el norte Italia. El País informó el dia 30/1/2020: “El director del centro, Giuseppe Ippolito, ha explicado que los pacientes se encuentran en buen estado y que llegaron a Roma después de haberse contagiado del virus en otra parte. También señaló que por el momento no existen riesgos para la población”.

¿Qué significa “en otra parte”? Algo tan grave, no puede decirse de manera ‘tan light’, como si fuera que se hubieran contagiado de un resfriado. 

El periódico ilmattino publicó un “romántico” reportaje detallado el día 23 de febrero de 2020 sobre esta pareja ya internada en el hospital. El artículo terminó sobre como la hija voló desde Los Ángeles para verlos al otro lado de los cristales de cuidados intensivos con pancartas: «Papá, ¿cómo estás?» Y él asintió con la cabeza o con los ojos. «Mamá te amo, ¿cómo te sientes?» Pronto se encontrarán frente a una taza de té. Para planear otros viajes tal vez”.

A pesar de un reportaje “romántico”,  el periódico reveló en medio de este informe: 

“El desembarco a las 5.35 el 23 de enero en el aeropuerto de Milán desde un avión de Air China, se trata de un grupo de 15 adultos y 5 niños. Entre ellos, la pareja de jubilados que llegan del epicentro de la ciudad de la enfermedad ya han contraído el coronavirus, aunque todavía no han surgido síntomas”.

Entonces ya sabían que habían contraído el coronavirus y, a pesar de esto, empezaron a viajar por todos lados. Pasearon por Verona, Parma, Florencia, etc, cuando sabían que estaban infectados. Pero sabían también que cuando empezaron los síntomas debían ir a Roma, donde está la mejor atención médica. 

Si hasta el 29 de enero, cuando surgió esta pareja con síntomas, no se había notificado públicamente ningún enfermo con síntomas de coronavirus, entonces esa pareja de chinos fueron los primeros enfermos de este virus contagioso en el territorio de Italia.  Así, se pueden considerar como los pacientes cero y también   los pacientes pacientes 1 y 2. 

Lo que sucedió en Italia fue algo raro y sin nada de transparencia

Bajo esta situación, Italia debería haber trabajado con China, el país donde se originó el virus, para buscar la fuente de infección y prevenir la situación de gravedad que se desató precisamente en el país de origen. Pero ese país está gobernado por un régimen comunista, por lo tanto lo que sucedió en Italia fue algo raro y sin nada de transparencia. Los medios también jugaron su rol y el pueblo italiano se olvidó sobre esos pacientes cero o por lo menos, sin duda, los pacientes 1 y 2.

¿Se tomaron las máximas medidas para prevenir los contagios? Un descuido completo por la amistad con un régimen inescrupuloso?

El día 29/01/2020 cuando se supo de esta pareja,  entonces, ¿las autoridades sanitarias italianas investigaron sus historias minuciosamente? ¿Las autoridades de Wuhan le proveyeron a Italia información con respecto a su historial de contactos en Wuhan (por ejemplo, en qué lugares estuvieron o la gente con la que estuvieron en contacto)? ¿Los funcionarios italianos recolectaron datos acerca de cuándo se enfermó esta pareja? ¿Se investigó si fue una infección cruzada o vino de otro contacto? ¿Cuándo tuvieron los primeros síntomas? ¿Los primeros síntomas ya aparecieron antes de abordar el avión? ¿Con quién estuvieron en contacto durante los 6 días que pasearon por el norte de Italia?

Con esa información se podría haber localizado a cada una de las personas que contactaron, por lo menos durante su estadía en Italia, incluso la gente con la que ellos tuvieron contacto en restaurantes o en hospedajes. Todas estas personas deberían haber hecho la cuarentena. A su vez, todos ellos tendrían que haber revelado con quiénes tuvieron en contacto en las últimas semanas: esa gente también tendría que haber hecho la cuarentena. En efecto, se trata de una tarea enorme y minuciosa, pero como estuvieron deambulando por 6 días en el norte de Italia en contacto con muchas personas, este trabajo cuidadoso no puede compararse con la cantidad de infectados y muertos que vendrían después, por no haber adoptado inicialmente esas líneas de acción.

¿Y el resultado?:  luego de menos de 2 meses y medio, hoy hay más de 150 mil infectados y más de 20.000 muertos

El trato “romántico”  
Según un reportaje de Il Messaggero del 19 de marzo de 2020, la pareja en cuestión salió del hospital después de permanecer internada durante 49 días. Incluso un equipo de médicos e investigadores de la Cruz Roja China voló a Italia para chequear el estado de estas personas, coordinando con el embajador chino en Italia. La pareja china estaba internada en el Spallanzani de Roma, el hospital designado en Italia para la lucha contra el coronavirus. El reporte cita las declaraciones de estas dos personas, quienes dijeron que “habían sido tratadas muy bien». Al final de la entrevista, se pidió un aplauso para los médicos y enfermeras del centro. La delegación china incluso dijo: “Los hospitales italianos están haciendo un excelente trabajo. Pudimos ver por nosotros mismos las condiciones de la pareja china ahora curada. Estamos contentos».

«A partir de hoy, la pareja china deja definitivamente Spallanzani y es transferida a San Filippo Neri para completar la rehabilitación neuromotora de la mujer», explicó el director médico de Spallanzani, Francesco Vaia, subrayando que: «Es una noticia positiva que debe hacer que todos los trabajadores sanitarios italianos estén orgullosos”. 

¿Y cuántos de estos trabajadores sanitarios italianos estuvieron en peligro cuando explotó la epidemia? No tenían suministros médicos y la “donación” declarada por China tiene precio e incluso fue de muy baja calidad. Esta consecuencia seguramente no han esperado las autoridades italianas por su “amistad” con el PCCh.

Infobae informó el día 20 de marzo de 2020 que en una visita a la ciudad de Milán el vicepresidente de la Cruz Roja china, Sun Shuopeng, quien arribó a Milán con un equipo de expertos chinos como parte de la delegación de apoyo para combatir el coronavirus reprendió públicamente a los italianos por no tomar con seriedad el cierre nacional impuesto por sus autoridades:, “estaba impactado de ver a tantas personas en las calles, utilizando el transporte público y comiendo en hoteles.  En este momento necesitamos frenar toda actividad económica y debemos frenar el desplazamiento de personas, afirmó. Todas las personas deberían estar en sus casas en cuarentena».

Sun Shuopeng “reprendió públicamente a los italianos”. Qué vergonzoso. ¿Acaso él no tenía conocimiento sobre los primeros pacientes cero, 1, y 2 que habían esparcido el virus, traido desde China, por todo norte Italia pero fueron recibidos con cariño y el mejor tratamiento que ni tienen los italianos?. Incluso viajó un equipo especialistas de la Cruz Roja china directamente para ellos.  Tal vez Sun Shuopeng estuvo en ese equipo siendo el vicepresidente; de todos modos él debía saber sobre esta pareja. ¿Por qué fue tan importante para el PCCh el caso de Hu Yaming que envió un equipo de expertos chinos de la Cruz roja para ella? Todo es un misterio, pero un misterio que indigna. Es algo inentendible que las autoridades italianas escuchen esta declaración sin ninguna indignación.  

El video de la pareja de chinos siendo dados de alta, mostró la “alegría” y la “amabilidad” del hospital, como si se se tratara de la despedida de unos amigos. Esta es, otra vez, la actitud “romántica” de los italianos por el vínculo especial y privilegiado que tiene esa señora china con el PCCh, incluso para que este haya enviado especialmente una delegación para visitarla a ella y a su esposo. Acaso esta acción impactó tanto a  las autoridades italianas que se borró de sus mentes que ¡estas personas podrían ser justamente la fuente del coronavirus, un virus que había contagiado a casi todo el país? Ciertamente, el propósito de esa visita especial de estos investigadores y médicos chinos para solo una paciente china en Italia deja muchos interrogantes.

Esta pareja china obviamente goza de un buen estatus social que le permitió viajar a Italia justo un día antes del cierre de Wuhan. Es evidente que contaba con información privilegiada sobre el inminente bloqueo por parte de las autoridades. Es también posible pensar que esta pareja acomodada y adinerada ya se hubiese sometido a testeos e inclusive ya estuviese infectada, aunque sin síntomas. En este sentido, internautas chinos plantearon la posibilidad de que estas personas salieron de Wuhan justamente para buscar mejores tratamientos, porque los hospitales en la ciudad china ya parecían “infiernos”. Si es así, y luego deambularon por Italia hasta que los síntomas afloraron, este hecho es, en sí mismo, casi una actitud criminal. Otra teoría que circula entre los internautas chinos dice que la señora, como una buena comunista, como ya estaba por caer enferma, fue enviada para trasmitir el virus a Europa. Esto parece un relato de ciencia ficción pero hay tantos datos raros… Y cuando se trata del PCCh,  nada puede descartarse.

El interesante trasfondo de la primera paciente 

Pincong, un sitio web que informa sobre temas políticos sensibles chinos, reveló datos sobre esta señora. Su nombre es Hu Yaming. La información pública sobre ella muestra que no es una residente común y corriente o una simple ama de casa. Fue vice decana de la Escuela de Letras de la Universidad Normal de Huazhong y es una fiel miembro del PCCh. Ha escrito ensayos tales como “Críticas al nuevo marxismo en la nueva sociedad” y “La Sociedad para el Estudio de la Literatura Marxista”. Asimismo ha publicado artículos como «Sobre la crítica literaria de Mao Zedong«, «El valor contemporáneo de la teoría de la producción artística de Marx» y «30 años de investigación literaria marxista china«. Su trayectoria profesional y la extensa lista de obras que ha publicado están estrechamente conectadas al PCCh. Entre otras ocupaciones, fue vicepresidente de la Asociación Nacional de Investigación Marxista-Leninista, miembro de la Dirección de Investigación, crítica literaria, teórica literaria marxista, etc. Hu es considerada una experta de primera línea sobre la literatura marxista.

Por otro lado, en la pagina web de estudiantes chinos en el extranjero Chisa.edu se publicó el siguiente comunicado:

“Situación de emergencia: La profesora Hu Yaming de la Universidad Normal de Huazhong y su esposo  fueron diagnosticados con la neumonía de coronavirus y están en ‘condición crítica’. La embajada china en Italia ha recibido la notificación del Ministro de Educación y ya ha iniciado la acción de rescate.

El embajador chino coordinó personalmente el operativo, con los oficiales de la embajada llegaron al hospital y consultaron con expertos en China a través de Internet, comunicándose con la universidad. Finalmente, con el esfuerzo de muchos partidarios, Hu Yaming y su esposo fueron hospitalizados en el mejor hospital de Italia para su tratamiento”.

Es clara la posición de privilegio y el estrecho vínculo de Hu Yaming y el PCCh.

La historia pudo haber sido otra

Si Italia hubiera tomado las medidas correctas, sin consentir a la exigencia del PCCh, desde el comienzo, que no quería que Italia tratara a Hu Yaming y a su esposo como los pacientes cero o 1 y 2, ¿la situación de Italia, y de Europa en general, hoy sería diferente? ¿Cuánta gente podría haber evitado ser contagiada de coronavirus en Italia?

Y este virus no solo afectó a Italia o al viejo continente. Enero y febrero son los meses de vacaciones en Latinoamérica, cuando miles de argentinos y de otros países viajan a Italia y España para visitar a sus parientes, a pasear, etc. Sin ir más lejos, el primero caso detectado en Argentina fue un hombre que volvió de Milán el 1 de marzo 2020.

Una lección para la humanidad

La experiencia de Italia demuestra que nadie debe asociarse con el PCCh, sabiendo claramente que es un partido político totalitario y ateo, que se presenta con una falsa sonrisa y trajes lujosos, hasta con abrazos y besos (costumbre que tomaron de los países latinos) para demostrar su “amistad”. 

Normalmente, los chinos no abrazan ni besan, pero para llevar a cabo sus motivos ulteriores, los funcionarios del PCCh incluso adoptaron estas formas. 

A la vez, con dinero, el PCCh engaña y manipula cualquier situación o negocio. Por la propia e inescrupulosa naturaleza del PCCh, los vínculos con ese no pueden ser transparentes. Porque cuando los líderes y burócratas del PCCh se relacionan con los funcionarios del resto de los países siempre está involucrado el intercambio de favores, beneficios personales y dinero. No se puede tener “romanticismo” en una relación con el PCCh, este sabe cómo aprovechar ese tipo de vínculo para alcanzar su propio beneficio, sin medir las consecuencias para los otros países democráticos y libres. Complacer al PCCh puede traer desastres, como esta vez con la propagación del coronavirus en Italia. 

Si el coronavirus  puede hacer despertar al mundo sobre la maldad del PCCh, y los países se alejan de este y lo aíslan, la presente tragedia puede convertirse en una lección para toda la humanidad. Aquellos que han perdido sus vidas por la pandemia en todo el planeta pueden descansar con la seguridad de que sus muertes valieron la pena, porque ayudaron al mundo a despertarse y a salvarlo de una destrucción. 

Por todo esto, el coronavirus va a quedar en la historia de la humanidad como la última oportunidad que tuvieron los humanos para despertarse y ser salvados. 

Va a ser llamado para siempre, el Virus del PCCh.

 Por Liwei Fu y Celeste Caminos

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