Redacción Tierra Pura – El Reino Unido proyecta construir por sí mismo una red 5G, desechando el ofrecimiento de la empresa Huawei vinculada al régimen chino, por lo que este no dudo en amenazarlo de inmediato con represalias.

Por su parte, el secretario de estado estadounidense, Mike Pompeo, se pronunció en favor del Reino Unido, recordándole el valor de la alianza que los une.

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“Los Estados Unidos están con nuestros aliados y socios en contra de las tácticas de intimidación coercitiva del Partido Comunista Chino”, expresó Pompeo en un comunicado de prensa del 9 de junio.

“Los Estados Unidos están listos para ayudar a nuestros amigos del Reino Unido con cualquier necesidad que tengan”, especificó Pompeo ofreciendo ayuda concreta para los proyectos que el Partido Comunista de China (PCCh) amenaza con bloquear.

El apoyo de EE. UU. incluiría “Desde la construcción de plantas de energía nuclear seguras y confiables hasta el desarrollo de soluciones 5G confiables que protejan la privacidad de sus ciudadanos”, mencionó Pompeo.

Este ofrecimiento alude a que las empresas dependientes del régimen chino dejarían de construir las plantas de energía nuclear y la red ferroviaria de alta velocidad HS2 que habían previsto con el Reino Unido, en caso de que este no comprase la red 5G a Huawei, como advirtió el embajador del PCCh en el Reino Unido, Liu Xiaoming, según The Times.

El régimen chino suele actuar con agresividad contra los países que no siguen sus políticas, lo que resulta grave cuando estos han comprometido mucha de su infraestructura o han tomado demasiados préstamos.

Un ejemplo del sometimiento al PCCh que está implícito en las negociaciones celebradas con él se aprecia en la reciente actuación del banco del Reino Unido HSBC.

El director general del banco en Asia-Pacífico, Peter Wong, apoyó la decisión de Beijing de destruir la autonomía de Hong Kong, violando el tratado internacional que había firmado, no obstante, el PCCh aún  presionado al banco para obtener ventajas en Londres.

No menos graves son las represalias que el régimen chino aplicó contra Australia, porque este país exigió una investigación independiente sobre el manejo del virus PCCh por parte del régimen chino, que ya genera más de 408.000 muertos y más de 7 millones de contaminados en todo el mundo.

De inmediato el régimen chino amenazó con suspender la importación de mineral de hierro por valor de 63.000 millones de dólares e imponer un arancel del 80% a la cebada australiana, además de prohibir la importación de carne de cuatro mataderos australianos.

Estados Unidos ya había advertido a sus aliados del inminente peligro de seguridad nacional que implicaba el contratar la red de comunicaciones 5G con Huawei, dados los riesgos de espionaje por su vinculación con el PCCh.

Como consecuencia de los múltiples conflictos del régimen comunista chino con otros países y las graves violaciones a los derechos humanos contra sus propios ciudadanos, un grupo de legisladores de nueve naciones creó una alianza para tratar la amenaza que el PCCh implica para el mundo.

Se trata de la Alianza Interparlamentaria sobre China (IPAC) que presionará para obtener «respuestas más duras a las acciones del Partido Comunista Chino».

Ary Alegre.

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