El secretario de Estado Mike Pompeo rechazó el miércoles lo que llamó falsas comparaciones entre la respuesta policial de EE.UU. frente a las protestas provocadas por la muerte de George Floyd a manos de la policía, y las brutales represiones contra la libertad de expresión y la reunión de los regímenes autoritarios.

La muerte de Floyd durante un arresto en el que un oficial de policía de Minneapolis, ya despedido y acusado criminalmente, se arrodilló sobre su cuello durante casi nueve minutos, provocó protestas generalizadas y generó debate sobre la reforma de las prácticas policiales. Algunas manifestaciones se degeneraron en saqueos y violencia, las cuales provocaron a veces una respuesta decisiva de las fuerzas del orden.

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Pompeo dijo en una conferencia de prensa y, por otra parte, en un correo electrónico dirigido al personal del Departamento de Estado, obtenido por The Hill y Politico, que la forma en que se han desarrollado los disturbios civiles tras la muerte de Floyd demuestra que Estados Unidos aprecia valores como la libertad de los manifestantes para que expresen sus quejas sin temor a represalias, a diferencia de lo que suele ocurrir en los regímenes tiránicos.

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“Ahora hemos visto a la gente decir, ‘Oye, estamos pidiendo cambios en la forma en que funciona la aplicación de la ley’”, dijo Pompeo a los periodistas en una conferencia de prensa el miércoles con motivo de la publicación del informe anual de libertad religiosa del departamento.

“Se puede ver que este debate tiene lugar en Estados Unidos”, continuó Pompeo, refiriéndose al discurso público sobre la reforma de las prácticas policiales.

“Eso no sucede en las naciones de todo el mundo. En la Plaza de Tiananmen hace 31 años, cuando miles de personas fueron masacradas, ellos en cambio reprimieron a los periodistas, desaparecieron personas. Es fundamentalmente diferente”, dijo.

Pompeo rechazó la noción de que existe una “equivalencia moral entre lo que ocurre en estos países donde reprimen a su gente y apalean a su pueblo y queman sus instalaciones religiosas” y la forma en que se debate en Estados Unidos, donde dijo que los periodistas tienen la libertad de “exigir que les demos respuestas y nos hagan rendir cuentas”.

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Pompeo, llamando a Estados Unidos “especial”, insistió en que “desafíos como los que estamos enfrentando hoy aquí en Estados Unidos serán manejados de frente, habrá un proceso político en el que se está involucrado, habrá un amplio debate abierto”.

En el correo electrónico del miércoles de Pompeo al personal, dijo que la muerte de Floyd envió una onda expansiva a todo el mundo y que “es apropiado” abordar las preocupaciones que ha expuesto.

“Nuestro propio malestar cívico nos da una extraordinaria oportunidad de contar nuestra historia en el extranjero: la respuesta estadounidense a los acontecimientos de estas últimas semanas presenta un marcado contraste con lo que sucede en los regímenes totalitarios de todo el mundo”, escribió Pompeo, según Politico.

“Debemos rechazar inequívocamente las falsas acusaciones—muchas de ellas viles propagandas que emanan de China, Irán y otras autocracias—que cuestionan la credibilidad de Estados Unidos en la promoción de los derechos humanos y la democracia en el extranjero”, añadió Pompeo.

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“En Estados Unidos, cuando el pueblo exige un cambio o seguridad o prosperidad, los políticos escuchan. En las autocracias, el pueblo no hace demandas al gobierno por temor a ser oficialmente denunciado, encerrado o ejecutado”, escribió.

Los comentarios de Pompeo se dan luego de los comentarios de la embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Kelly Craft, quien se refirió la semana pasada a la muerte de Floyd como “intolerable” y “brutal”.

“Sin embargo, no hay equivalencia moral entre nuestra sociedad libre, que se enfrenta a problemas difíciles como el racismo, y otras sociedades que no permiten que se discuta nada”, dijo Craft a los periodistas en una conferencia telefónica, en la que rechazó las críticas de China e Irán, ambos conocidos por ser violadores de los derechos humanos, sobre la respuesta de Estados Unidos a las protestas provocadas por la muerte de Floyd.

“Desafiaría a cualquiera a comparar su historial con el nuestro, en lo que respecta a la forma en que tratan las situaciones”, dijo, citando el trato que China da a su población minoritaria musulmana uigur en Xinjiang, así como al Tíbet y a los africanos, añadiendo que debería haber un “diálogo sobre la diferencia” entre esas situaciones y lo que estuvo ocurriendo ahora en Estados Unidos.

Fuente; The Epoch Times – Español

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