Las violentas protestas en los Estados Unidos de las últimas semanas, desatadas tras la muerte de George Floyd, un afroamericano asesinado por la policía en Minnesota, tuvieron como actor principal a la organización terrorista Antifa.

Lejos de ser un movimiento espontáneo definido por el “anti-fascismo como concepto”, como afirman desde el Partido Demócrata para defenderlos, Antifa posee una estructura bien definida y organizada.

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La agrupación de extrema izquierda posee tácticas y entrenamientos de carácter guerrillero muy similares a los utilizados por los grupos Montoneros y ERP en la década de 1970 en Argentina.

La organización, que fue recientemente declarada como terrorista por el gobierno de Donald Trump, tiene presencia no solo en los Estados Unidos, sino que está también dispersa a lo largo de Europa, particularmente en Grecia e Inglaterra, e incluso cuentan con presencias locales en países de Latinoamérica como Brasil. Allí, fueron parte de diversas manifestaciones en las cuales generaron disturbios y violencia en las últimas semanas también.

El medio de investigación periodística independiente Project Veritas, del periodista James O’Keefe, ha dedicado sus esfuerzos más recientes en sacar a la luz los secretos de Antifa, incluyendo su estructura, su financiamiento, y sus métodos para generar violencia y caos en la sociedad.

En un primer video al respecto, Veritas infiltró a Rose City Antifa, la división de la organización en la ciudad de Portland, Oregon.

El infiltrado, una persona afiliada a Veritas que se estaba “candidateando” para ser aceptado como miembro de Antifa, fue abordado a través del servicio de correo encriptado ProtonMail, y cuenta cómo fue el proceso de reclutamiento a la organización en esa ciudad.

Primero, para verificar que se trataba de la persona en cuestión, le indicaron usar una camisa blanca y llevar una botella de agua consigo a un local de Starbucks, donde una persona lo identificaría para llevarlo al lugar donde lo entrevistarían: un restaurante cercano llamado Imperial. Allí, el proceso de inteligencia sobre el candidato sería realizada por un miembro de amplia experiencia.

La fundadora de Rose City Antifa, Caroline Anne Victorin, según el relato, se mudó a Suecia con su esposo, Johan Victorin, donde reside actualmente pero continúa gestionando la organización, en lo que constituye una demostrable conexión europea del movimiento terrorista. En el pasado, Victorin había recaudado fondos en la plataforma GoFundMe para ayudar a su esposo a obtener la “green card”, carnet de residencia que permite a extranjeros vivir en los Estados Unidos.

Los reclutamientos de potenciales miembros para Rose City Antifa involucran conferencias secretas en comercios privados, como restaurantes y librerías, y se llevan a cabo antes de que las mismas comiencen su horario de atención habitual.
Durante las reuniones, mantienen un estricto protocolo de seguridad: los celulares son dejados en un baño, el cual no solo está alejado de la sala donde las conferencias se llevan a cabo, sino que además posee un ventilador encendido que amortigua cualquier sonido e impide que las reuniones sean grabadas.

En las reuniones, entre otras cosas, se les enseña a los miembros de la organización el tipo de equipamiento que deben llevar consigo a las manifestaciones. Los miembros de Antifa utilizan el término “black bloc” para referirse a una táctica para encubrir sus identidades a través del uso de máscaras, anteojos oscuros y diferentes vestimentas de color negro. Una especie de “uniforme” que evita ser identificados si cometen un hecho criminal.

En otro video, se pueden observar cómo los miembros de Antifa son entrenados en campos relacionados a la actividad física y el combate cuerpo a cuerpo, con métodos sofisticados y nada improvisados, muy afines a una organización paramilitar.

En un centro de entrenamiento de Antifa en Nueva York, se les enseña cómo lidiar con un agente de la policía u otra fuerza de seguridad en caso de confrontación. Las tácticas que son enseñadas van desde el ataque a los puntos débiles del cuerpo humano, como el hígado, señalando que con un golpe efectivo a ese órgano, el rival estará paralizado y podrá ser golpeado otra vez; hasta la forma de atacar la cara, incluyendo los ojos y la nariz, en el caso de que se vean reducidos o en una situación desfavorable.

La defensa ante ataques con objetos contundentes, como bates y bastones, también les es demostrada por los instructores en los diversos centros de entrenamiento.

Refiriéndose a los policías como “gorilas” o “bravucones”, enseñan cómo zafarse de sus distintas maniobras cuerpo a cuerpo, incluyendo agarrones por el cuello desde atrás, y el famoso “abrazo de oso” que permite rápidamente incapacitar a un atacante. Los entrenamientos en estos centros clandestinos de pelea están tan profesionalizados, que hasta incluyen lecciones en diversas artes marciales como el Jiu Jitsu.

En su siguiente video, Project Veritas se dedicó a exponer las conexiones entre Antifa y otros grupos de extrema izquierda, entre ellos Redneck Revolt, fundado en 2009 en Kansas, que puede ser considerado como el brazo armado de Antifa.

A diferencia de Antifa, este subgrupo apoya la tenencia y portación de armas, con el fin de librar una “lucha revolucionaria contra el capitalismo, racismo, fascismo y la derecha”.

Una de las misiones de este grupo anarco-comunista es armar a las minorías estadounidenses, ya que consideran que las mismas, particularmente la población afroamericana, no está respaldada por las leyes de tenencia de armas. Aunque la realidad es que la tenencia de armas está defendida por la Constitución Nacional estadounidense y es culpa de los gobernantes demócratas que han sacado leyes inconstitucionales que cercenan el derecho a portar armas de sus ciudadanos.

Los miembros de esta organización anarquista realizan regularmente entrenamientos en campos de tiro, donde también prestan enseñanza sobre armas a otros miembros. Una periodista de identidad anónima se infiltró en dicho grupo para Project Veritas, y fue llevada a uno de estos campos de tiro. Posteriormente, fue entrevistada, y se realizó su iniciación, tras la cual comenzaría un período probatorio que incluiría preguntas sobre su ideología.

Redneck Revolt, liderado en el momento de las filmaciones por un hombre llamado Paul Ditz, tiene entre sus máximos exponentes a personajes históricos como Harriet Tubman, una luchadora afroamericana por la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos, y John Brown, un famoso abolicionista que defendía la idea de una insurrección armada como medio para liberar a los esclavos.

Así como se mostraron las tácticas implementadas para la pelea y el choque con la policía, los sofisticados métodos utilizados para la incorporación de nuevos miembros y reclutamiento de los mismos, a través de entrevistas e inteligencia, y sus conexiones con otras organizaciones extremistas de izquierda, Project Veritas también expuso la conexiones financieras y el financiamiento de Antifa.

Tee Stern, la responsable de la división de Antifa en Atlanta, señala que su visión principal es la de “lograr que la gente pierda su comodidad y salga a las calles día tras día”, con el objetivo de “ser millones”, y no cesar las actividades de protesta hasta que tanto el presidente Trump como el vicepresidente Mike Pence renuncien a sus cargos.

Pero, en palabras de Stern, “ser millones [de personas] requiere de millones [de dólares]”, en referencia al dinero que tal tarea demanda.

En esa dirección, Stern señala que aplicó para una subvención del financista internacional progresista George Soros cuando la activista se dedicaba mayormente a promover el aborto y defender clínicas abortistas, una de las causas predilectas de Soros y sus organizaciones. En ese momento, Soros les facilitó dicho dinero, y lo utilizaron para organizar un “Día Nacional de Apreciación” para los proveedores de abortos.

Andy Zee, el organizador nacional de la organización hermana de Antifa, RefuseFascism (RefuseFa), aseguró que estaban intentando reunirse con el multimillonario empresario Tom Steyer, uno de los principales promotores del impeachment al presidente Trump.

Zee afirmó que tenía prevista una reunión con el asesor principal de Steyer en temas de impeachment, y que tuvieron contacto con sus asistentes, y hasta recibieron algunos retweets del empresario, pero hasta el momento no habían logrado reunirse personalmente con él.

En el video, Zee especula que esto se debía a que Steyer estaba buscando involucrarse en política y quería evitar verse vinculado con RefuseFa. La predicción de Zee se cumplió, ya que Steyer fue pre-candidato en la primaria del Partido Demócrata por la candidatura presidencial en 2020, de la cual se retiró tras obtener pésimos resultados.

Zee afirma en el documental de Project Veritas que no solo se encuentran involucrados políticos en la financiación de organizaciones como Antifa y RefuseFa, sino que también habría otras personalidades de alto poder adquisitivo. En ese sentido, asegura que estaba por reunirse con alguien que le aportaría 50.000 dólares, y que en el pasado había recibido múltiples donaciones por hasta 10.000 dólares.

Muchos de estos inversionistas por fuera del ámbito político, están relacionados con el mundo de la tecnología. Zee asegura que una de las mencionadas reuniones la mantuvo con la Electronic Frontier Foundation, en sus cuarteles generales en San Francisco y cuyo co-fundador es Steve Wozniak, también co-fundador de Apple.

Otras figuras relacionadas con el arte, el entretenimiento y las ciencias que están involucradas incluyen a la escritora y comunicadora Dee Dee Myers, quien ofició brevemente como secretaria de Prensa de la Casa Blanca durante la administración de Bill Clinton, el filósofo afroamericano Cornel West, y el músico de jazz Arturo O’Farrill, entre muchos otros, varios de ellos vinculados a la campaña presidencial de Hillary Clinton de 2016.

La evidencia tampoco es nueva. Hace años que distintos periodistas de derecha han estado recolectando información e infiltrandose en esta organización terrorista, y mientras el gobierno de Trump se encarga de catalogarlos como los terroristas que son, los demócratas minimizan y defienden la existencia de la organización, afirmando que “ser Antifa es sólo ser anti-fascista”.

Es imposible saber si quienes defienden a Antifa lo hacen a sabiendas de su nivel de organización, entrenamiento y financiamiento, o si simplemente eligen ser ignorantes al respecto. Las investigaciones de Project Veritas les hacen cada día más difícil mantener esa ignorancia, y ayudarán a muchos a abrir los ojos sobre esta peligrosa organización que continúa haciéndose fuerte en los Estados Unidos, Europa, latinoamérica y el mundo entero.

Fuente: Derecha Diario.

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