Según una exclusiva de Reuters, China estaría detrás del reciente intento de robo de datos de la investigación de la compañía biotecnológica estadounidense Moderna sobre la vacuna contra el virus PCCh, según reveló un funcionario de seguridad de EE. UU. 

El portavoz del Partido Comunista chino ha negado las acusaciones.

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Según otro informe de Reuters, la semana pasada el Departamento de Justicia de EE. UU. acusó a dos ciudadanos chinos de espionaje en los Estados Unidos. De acuerdo con la investigación, su larga actividad criminal, entre otros blancos apuntó a tres laboratorios en los Estados Unidos, uno de ellos con sede en Massachusetts, donde se encuentra el laboratorio de Moderna. 

Un cartel marca la sede de Moderna Therapeutics, que está desarrollando una vacuna contra la enfermedad del coronavirus (COVID-19), en Cambridge, Massachusetts, EE.UU., el 18 de mayo de 2020.

Ya en enero la empresa anunció públicamente su carrera por desarrollar una vacuna contra el virus PCCh y ahora ha confirmado que el FBI les advirtió sobre el potencial robo de datos.

Ray Jordan, el portavoz de la empresa dijo: «Moderna se mantiene muy alerta a las posibles amenazas a la seguridad cibernética, manteniendo un equipo interno, servicios de apoyo externos y buenas relaciones de trabajo con las autoridades externas para evaluar continuamente las amenazas y proteger nuestra valiosa información».

El oficial de seguridad de los EE. UU. no dejó claro si finalmente se robaron algunos datos o no.

La Administración Trump está apoyando el esfuerzo de Moderna para encontrar una cura para el virus PCCh y ha dado casi 500 millones de dólares en fondos a la compañía. Se espera que el próximo mes comiencen las pruebas en al menos 30.000 personas, según el informe de Reuters.

Los otros dos laboratorios afectados por el ciberataque tienen su sede en Maryland y California. Coincidiendo con esta descripción están las dos empresas Gilead Sciences Inc. de Maryland y Novavax Inc. de California.

Los expertos dicen que China depende de contratistas para sus actividades de espionaje cibernético, presuntamente para evitar la responsabilidad directa si son atrapados. 

Wang Wenbin, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China dijo sobre las acusaciones: «No tenemos ni necesidad de participar en el robo para lograr esta posición de liderazgo». 

Sin embargo, el espionaje cibernético respaldado por el régimen chino ha sido ampliamente documentado por el FBI y el ejemplo más reciente es el cierre del consulado chino en Houston, Texas, que según funcionarios de los Estados Unidos fue para proteger la propiedad intelectual estadounidense.

Alvaro Colombres Garmendia

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