Una razón que atrajo a muchos votantes de Donald Trump en 2016 es que él no era un político, sino un empresario exitoso.

Cuando un político tiene éxito y goza el poder, ansía convertir la política en su profesión de por vida, pero debido a las condiciones para sostener tal carrera, con el paso del tiempo, no le es posible mantenerse alejado de la deterioración moral.

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La mayoría de los políticos veteranos en cualquier país, ya sea bajo regímenes democráticos o totalitarios, tienden a terminar en la misma tela de “corrupción”. La diferencia es que en las democracias todavía hay una posibilidad cuando la mayoría de la gente aún no ha sido adoctrinada o no hay fraude en las elecciones. En ese caso, esos políticos corruptos pueden perder en las próximas elecciones. Sin embargo, siendo ya corruptos, ganan a menudo, porque conocen muchas formas de hacer trampa en las elecciones y se financian confabulando con corporaciones igual de corruptas.

Es una gran sorpresa para el mundo que la corrupción en el país más importante y poderoso, EE. UU., sea tan profunda y haya atravesado tantas administraciones, llegando a los más altos estratos sociales. Esta situación fue creada por aquellos políticos que trabajaron para crear su propio mundo, tomando un camino que carece totalmente de moralidad, con el objetivo de controlar a las masas, de dominar las vidas de las personas y de decidir quién vive o muere.

Con estos propósitos también aparece la agenda de sexualizar a los jóvenes desde una edad temprana. Esto se hizo con los esfuerzos confabulados de la ONU, los presidentes que han llegado al poder manipulando las elecciones, los líderes religiosos -incluido el Papa-, el sistema educativo -donde los jóvenes adoctrinados crecen para convertirse en maestros y referentes educativos que sigan esa agenda- y los dirigentes de todos los segmentos sociales -como la justicia, la economía e incluso el entretenimiento. Cada detalle ha sido planeado para llegar, sutilmente, hasta hoy.

Biden es solo un ejemplo, y no es posible siquiera imaginar los actos perversos de las personas involucradas. Biden solo pudo hacer lo que hizo por su poder político. Llegó incluso a ser candidato a la presidencia del país más grande del mundo confabulando con los comunistas de China, que son corruptos hasta la médula. El sexo y el dinero siempre están involucrados en cualquier trato con ellos, y la trata de niños y los hábitos perversos son parte del panorama general.

El tema de la pedofilia es enorme y ha sido silenciado e ignorado. Es algo que disgusta a la gente. Por un lado, debido a este rechazo, se ha mantenido encubierto pero practicado activamente, corrompiendo a otras personas para que se lleven a cabo la práctica hasta que el mundo pueda ser adoctrinado para aceptar esta acción como “normal” e incluso como un “derecho humano”, tal como se ha hecho con la aceptación casi obligatoria de los LGTBQ, la legalización del aborto, la transformación del género, etc.

La legalización de la pedofilia es el último objetivo, tal vez junto con comer carne humana y tomar sangre de los jóvenes, con el fin de cambiar la esencia de la humanidad.

Por otro lado, sigue siendo reconfortante saber que, en general, la gente alrededor del mundo todavía está disgustada por este comportamiento, a pesar de tantos años de adoctrinamiento sexual y de comportamiento humano anormal. La pedofilia es aún considerada una acción humana despreciable y repugnante.

Dios no tolerará este acto tan aborrecible de los seres humanos, ya que incluso los animales saben, en este tema, siendo seres conscientes, lo que es correcto y lo que no es correcto.

El usuario Q, conocido como QAnon, hizo furor en Internet en 2017 cuando comenzó a publicar información que no se ve en ningún otro lugar. Los izquierdistas lo llaman una “teoría de la conspiración de extrema derecha”. Aparte de la información de inteligencia, que luego resultó ser verdad y lo llevó a tener un gran número de seguidores, un tema en el que Q puso mucho énfasis es el terrible y extendido tráfico sexual de niños a nivel mundial y que involucra altos niveles de la sociedad y el Estado Profundo. Q declaró que Trump está detrás de estos perpetradores y ha prometido limpiar esta maldad y “drenar el pantano”. El pantano es mundial.

La mayoría de los seres humanos todavía están sanos en este tema y por eso Dios puede intervenir y salvar a la humanidad antes de que sea destruida por acciones no dignas de ser humanos.

Biden es solo la punta del iceberg que esconde muchas otras aborrecibles acciones. Q predijo en una publicación que una vez que se revele esta terrible verdad, los involucrados en todo el mundo no se atreverán a caminar más por las calles. ¿Está por llegar este momento que ha demorado tanto tiempo mientras la pesadilla y el sufrimiento de los niños se amplifica?

El diario de la hija de Joe Biden revelaría el trauma sexual infantil, el abuso de drogas y el resentimiento por su padre

Traducido de National File por TierraPura.org

Por Patrick Howley

Desde el sábado por la noche, el National File, publicó docenas de páginas de lo que nuestro denunciante identificó como el diario de 2019 de Ashley Blazer Biden, la hija de 39 años del candidato presidencial demócrata Joe Biden. 

El diario se inició cuando la autora estaba en un centro de rehabilitación de drogas en Florida, y detalla sus intereses románticos, su matrimonio desmoronado, su lucha contra la adicción a las drogas y al sexo, y cómo era la vida familiar cuando su padre comenzó a presentarse a la presidencia.

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Con redacciones acortadas, para proteger las identidades de los individuos, el National File, pudo publicar el diario completo de 112 páginas que un denunciante identificó como perteneciente a Ashley Biden. El National File, obtuvo este documento de un denunciante al que le preocupaba que la compañía de medios de comunicación que lo emplea, no publicara los materiales en los pocos días que quedan de las elecciones presidenciales.

El denunciante del National File, también tiene una grabación de Ashley Biden admitiendo que el diario es suyo, y empleó a un experto en escritura que verificó que todas las páginas fueron escritas por Ashley. El National File tiene en su poder una grabación de este denunciante detallando el trabajo que hizo para verificar su autenticidad.

En la grabación, el denunciante también añade que su compañía de medios de comunicación decidió no divulgar los documentos después de recibir presiones de un medio de comunicación competidor.

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El National File ya ha informado de varias revelaciones del diario, entre ellas el hecho de que la autora cree que fue objeto de abusos sexuales cuando era niña y compartía duchas «probablemente inapropiadas» con su padre, los meses de anotaciones en su diario que detallan la lucha de la autora contra el uso indebido de drogas, las notas que detallan el desmoronamiento de su matrimonio a causa de múltiples aventuras, los temores de la familia ante un posible escándalo debido a la nueva casa de su hermano, y un profundo resentimiento hacia su padre debido a su dinero, su control y su manipulación emocional.

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