Un anciano ha muerto tras recibir la vacuna del coronavirus en el asilo de Cimadevilla, en Asturias, la mitad están contagiados, así como cinco trabajadores del centro.

El asilo es un centro privado gestionado por la parroquia de San Pedro y, a pesar de que los ancianos están aislados, hay un muerto, 22 contagiados después de recibir la vacuna: 17 de sus 34 residentes y cinco trabajadores, según la Consejería autonómica de Salud.

El brote se detectó el 29 de enero, y afecta en su mayoría a mujeres de edad muy avanzada. De los 17 contagiados, 16 han sido trasladados al hospital de la Feria de Muestras, denominado H144, aunque también hay usuarios en Cabueñes, Jove y Cruz Roja. Solo una usuaria permanece aislada en la residencia: se trata de una mujer de 102 años que es asintomática.

Lea también: CUIDADO: «Es una vacuna asesina»: La advertencia del doctor alemán Heinrich Fiechtner (Video)

La mayor parte de los ancianos no muestra síntomas graves, aunque uno ha fallecido. Todos los ancianos y trabajadores fijos recibieron las dos dosis de la vacuna. La segunda inyección se administró el 19 de enero.

Sin embargo, al menos a dos trabajadoras temporales no las vacunaron y personas cercanas a ellas también han dado positivo y están en cuarentena.

“La vacunación hace que los brotes en las residencias provoquen síntomas más leves”, dice el diario ABC para lavar la cara a la campaña de encubrimiento.

La doctrina ha vuelto a fracasar. La teoría dice que a la semana de recibir el segundo pinchazo se obtiene ya una inmunidad casi total al virus. Pero en el caso de Cimadevilla el brote se localizó diez días después.

Lea también: Otra muerte sospechosa: Enfermero italiano muere días después de aplicarse la vacuna de Pfizer

En el asilo viven tres sacerdotes, entre ellos el propio párroco de la iglesia, Javier Gómez Cuesta, y ninguno de ellos está contagiado.

Tras el desastre, llega la hora de las explicaciones absurdas. La dirección del centro dice que el origen del brote se pudo haber producido por culpa de los trabajadores, ya que los ancianos “no estaban recibiendo visitas del exterior”.

En España el número de muertos en los asilos tras recibir la primera dosis de la vacuna es de 166, un número insuficiente para que acaben con la pesadilla porque el silencio y las complicidades están muy extendidos.

Fuente: mpr21

Envía tu comentario

guest
1 Comentario
Más antiguos
Recientes
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios

Últimas