Una investigación por parte de la policía española, tomada y expandida por el diario El Español, reveló un complot protagonizado por izquierdistas radicales “profesionales” importados desde Italia, Francia y Grecia para promover las protestas en Barcelona y tornarlas violentas.

El arresto del criminal rapero comunista español Pablo Hasel trajo protestas por parte de grupos de extrema izquierda en todo el país, las cuales estuvieron marcadas por una fuerte violencia, destrozos de comercios en la vía pública, e incendios de autos y casas.

En un primer momento se había creído que estas protestas eran espontáneas, pero según informaron los Mozos de Escuadra (la policía catalana) a El Español, en una de las primeras protestas a fines de febrero detuvieron a unas 20 personas como los principales promotores de la violencia, 14 de los cuales eran extranjeros.

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Entre los 14 arrestados, 5 eran italianos, 1 francés y los otros 8 aparentemente serían griegos.

Según explicaron a los medios: “Fue precisamente una joven italiana, con antecedentes en su país, la primer detenida por incendiar con líquido inflamable un furgón de la Guardia Urbana en cuyo interior todavía permanecían varios efectivos policiales“.

La Policía ahora tiene como principal sospechoso al grupo comunista Antifa Europa, no solo como partícipe de estas protestas si como los arquitectos de la violencia contra los miembros de la Fuerza.

Artículo de El Español que revela cómo los Antifa en Barcelona han estado trabajando para llevar las protestas a un nivel de violencia que pueda cambiar la situación política de la comunidad.

Además, se está investigando un nexo entre los colectivos comunistas e independentistas catalanes y el grupo Antifa

Se cree que los separatistas estarían contratando a estos agitadores profesionales de otros países para impulsar las continuas protestas en Cataluña, en reclamo por los presos del 1-O, cuando se sentenció a prisión a todos los subversivos catalanes.

No por coincidencia, las protestas más violentas actualmente son en Barcelona, bastión de la izquierda independentista catalana.

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También se baraja la posibilidad que estén involucrados en la financiación los partidos separatistas como Junts Per CataluñaEsquerra Republicana y la CUP, lo cual sería un escándalo en todo el país. Si se demuestra que estos partidos, que reciben dinero del Estado para sus gastos, están financiando el caos y la subversión en la región, podrían ser quitados de su personería por tribunales electorales.

En los disturbios posteriores a la sentencia del procés, en octubre de 2019, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado identificaron a militantes extranjeros vinculados a Antifa, que contaban con preparación y entrenamiento para participar en las protestas.

Cabe destacar que esta no es la primera ocasión en la que sucesos como estos salen a la luz. En 2017, miembros del grupo anarquista comunista griego Roukinovas irrumpieron en la Embajada de España en Atenas, rompiendo una ventana, ocupando el edificio por una hora y dejando panfletos en favor de la independencia catalana. 

Modus Operandi

Según el diario El Español, los “profesionales del caos” tienen un mecanismo de protesta y violencia bien aceitado. Se visten con buzos negro con capucha y conocen con detalle el accionar protocolar de los antidisturbios, sus tácticas de despliegue, los instrumentos de trabajo con los que cuentan y conocen cómo destruir calles y fabricar cócteles molotov “casi con los ojos cerrados“.

Los investigadores destacan también que cada vez son más los jóvenes arrestados a quienes se les constata mediante exámenes psicológicos no tener una gran carga ideológica

La Policía cree que se ha llegado a un punto en que estas personas realizan su “trabajo” no por motivos ideológicos si no por motivos netamente laborales, siendo financiados por grupos políticos, movimientos o magnates pertenecientes a la izquierda radical o globalista.

Su modus operandi, justamente, es el de incitar la violencia en marchas completamente pacíficas, identificando a los subgrupos más radicales de una manifestación, llevándolos a cometer destrozos y a enfrentarse a la policía. Los efectivos de seguridad reaccionan con violencia a estos ataques y la situación escala por sí misma e incita a que incluso los pacíficos se conviertan en violentos.

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Todos ellos, mezclados en una irreconocible amalgama, llevan casi 15 días sembrando el centro de Barcelona de destrozos y de violencia“, explica El Español.

Estas personas, sin lugar a dudas, dan su servicio no sólo a Cataluña, si no que han sido identificados en varios países del mundo, desde las protestas en EcuadorPerúChile, hasta los disturbios en Estados Unidos junto a Black Lives Matter.

Fuente: derechadiario.com.ar

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